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Baraja de cartas francesa: origen y curiosidades 

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La baraja de cartas francesa es una de las más conocidas e importantes del mundo por su larga historia y muchos de los contextos en los que ha sido y es importante.  

A lo largo y ancho de este artículo, lo que buscaremos es contarte todo lo posible acerca de su origen y algunas curiosidades que han hecho de la baraja de cartas francesa uno de los elementos más conocidos del mundo del casino online.  

Orígenes de la baraja francesa 

Hasta llegar a la baraja de cartas francesa que hoy conocemos, los naipes han pasado por un largo proceso de evolución. Para empezar, tienen su origen en China en el siglo IX, desde donde comenzaron a expandirse en el siglo XI hasta Egipto.  

Los comerciantes italianos las hicieron llegar desde allí a Europa y ya entonces se veían palos como los bastos, espadas, copas y oros que vemos en la baraja española. Hacia finales de la Edad Media, ya están en Europa las primeras barajas propias, de ahí que los cuatro estamentos de la época sean protagonistas en los palos de las mismas. Las cartas se fabricaban a mano y el rey de Francia fue el primer monarca en contar con ellas. 

El juego más antiguo del que se conservan las reglas es el Karnöffel. Este juego tradicional de Alemania y era realmente complicado. Sirvió como inspiración a otros muchos, entre los que no tardarían en destacar los que se juegan con la baraja francesa. Las primeras barajas francesas aparecieron a principios del siglo XV y algunos piensan que fueron una adaptación de las alemanas, que usaba 4 palos hojas, bellotas, campanas y corazones. Solo estos últimos se mantuvieron.

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Otras teorías señalan que el origen de la baraja francesa estaría en el tarot, muy popular en el país.  

Qué son las cartas de baraja francesa y cuál es su orden 

En las cartas de la baraja francesa aparecen sus clásicas figuras que se han convertido en verdaderos iconos. Vayamos por partes. La baraja de cartas francesa dispone de 52 naipes divididos en 4 palos: picas, tréboles, corazones y diamantes. De estos 4 palos, 2 serán de color rojo y 2 de color negro.  

En cada palo hay un total de 13 cartas, 9 de ellas con números y 4 con letras. Los números son: 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, y las letras V (valet), D (dame), R (roi) y A (As).  

El As es una carta vital porque puede valer 1 o estar por encima de la R. A esto se le unen los personajes de las cartas. Son personajes históricos y, muchas veces, la carta recibía el mismo nombre de aquella persona en la que se inspiraba. Mientras que las mujeres representaban la justicia o la prudencia, las figuras masculinas se inspiraron en reyes o filósofos. La iconografía cambió en el siglo XIX bajo la influencia de novelas como “Los tres mosqueteros”, demostrando, una vez más, la gran riqueza que hay bajo las figuras de la baraja francesa. 

Juegos para jugar con cartas de baraja francesa 

Con las cartas de la baraja francesa se puede jugar a distintas modalidades que, con mayor o menor fuerza, se han asentado en los distintos países. Estos son algunos de los juegos de los que se puede disfrutar con las cartas de la baraja francesa: 

  • Vingt-et-un (Ventiuno): es una de las modalidades más famosas y tradicionales. Consiste en sumar 21 puntos, lo mismo que actualmente tenemos en el blackjack online. Se compite contra el crupier y hay que acercarse lo máximo posible al 21 sin pasarse.  
  • Chemin de Fer: es uno de los juegos de baraja de cartas francesa más seguido en los casinos. Tiene 140 reglas y los jugadores deben, tras haber recibido sus cartas, obtener la mejor puntuación posible entre 0 y 9. En esta modalidad las figuras y los dieces valen 0 puntos, el as es un punto y las demás cartas el valor que representan.  
  • Bridge: es un juego de estrategia bien conocido en todo el mundo. Jugarán 4 jugadores en dos equipos distintos. Cada uno de ello representa a uno de los puntos cardinales y se reparten un total de 13 cartas por jugador. En la primera baza, el jugador situado a la izquierda del repartidor es el primero en hablar. Los demás jugadores tendrán que poner otra carta del mismo palo hasta que no se tenga ninguna. 
  • Rummy: de origen rumano, nace de la prohibición de jugar en el país en los años 30. Hay diversas variantes de este juego, tanto con una como con dos barajas de cartas francesas. Los jugadores deben ir deshaciéndose de sus cartas antes que los rivales, tirando cartas del mismo valor, pero de distinto palo en ternas o cuaternas, y también en escaleras. 
  • Miau: hay opciones con otras barajas, pero las más conocidas son aquellas que se juegan con baraja francesa. Jugarán entre 3 y 12 personas. Cada una recibe 5 cartas y hay una común descubierta. El objetivo es quedarnos sin cartas, jugando siempre con el mismo palo.  

Diferencias con otras barajas 

Ahora que ya conocemos los orígenes o los palos de la baraja francesa, seguro que ya contamos con los elementos de análisis necesarios para compararla con otras. Hay varias barajas distintas en el mundo y muchas de ellas tienen una tradición tan potente como la de la baraja de cartas francesa, así que estamos seguros de que merece la pena hacer una breve comparativa entre ellas. 

Baraja francesa VS baraja inglesa 

La baraja de cartas inglesa es, posiblemente, la más conocida del mundo ya que con ella se juegan buena parte de los juegos de casino. Su origen está también en Francia, ya que los 4 símbolos de la francesa son idénticos a los de la inglesa.  

El número de cartas en ambas barajas es el mismo, 52, de ahí que para muchos sea casi igual hablar de una baraja francesa que de una inglesa.  

En realidad, la única diferencia que hay entre ambas barajas tiene que ver con las letras que vemos en ellas. Mientras que, en la baraja inglesa, vemos las iniciales K, Q, J en la baraja francesa vemos R (roi), D (dame) y V (valet) para las 3 figuras: rey, reina y sota.  

Además de esto, hay que destacar que la baraja francesa marca las diferencias desde la fuerza de su diseño. A esto hay que unirle la presencia en las cartas de personajes históricos de gran relevancia como reyes o incluso procedentes de la Biblia.  

La baraja francesa es anterior a la inglesa, de ahí que, al comenzar a hacerse las inglesas, se adoptó el estilo de Francia con pequeñas modificaciones. Entre ellas, está el más evidente que no es otro que el de haberle cambiado el nombre a los palos que ahora se llamarían tréboles, corazones, diamantes y picas.  

Baraja francesa VS baraja española 

Al igual que ocurre con otras juegos de casino, como pueden ser las slots online, la variedad que hay de juegos de cartas ha dado espacio a múltiples barajas. 

Otra de las más conocidas es la española, que sigue vigente en España y América Latina. Hay juegos muy propios de esta baraja española como son el mus, el chinchón, la brisca o el tute.  

Para muchos, el origen de la baraja de cartas francesa está en la española, pero hasta hoy han llegado algunas diferencias entre ellas. Para empezar, la baraja española tiene un mínimo de 40 cartas (por cada palo, las numeradas del 1 al 7 y 3 figuras); 48 cartas (por cada palo, las numeradas del 1 al 9 y las 3 mismas figuras) o un máximo de 50 cartas (en esta se añadan dos comodines). 

La baraja de cartas francesa tiene 52 naipes que van numerados en cada palo del 2 al 10 más 3 figuras. 

En cuanto a los palos, la baraja española tiene 4, que son oros, copas, bastos y espadas. Las 3 cartas de más valor de cada palo están representadas por las figuras sota, caballo y rey, y contamos con un as en cada uno de los palos. 

Por su parte, la baraja de cartas francesa tiene también 4 palos, pero se llaman corazones, picas, diamantes y tréboles. Cada uno de estos palos lo forman 13 cartas; el As, las numeradas del 2 al 10 y las 3 figuras representadas por V, D y R de roi (rey).  

En los comodines encontramos otra diferencia entre estas barajas, ya que, mientras la española y la inglesa sí los tienen, la francesa, no. 

Curiosidades sobre las cartas de baraja francesa 

La presencia de la baraja francesa no se limita ni mucho menos al juego. Estas cartas, con sus icónicos símbolos, aparece en otros muchos contextos y de mil maneras posible. Aquí te dejamos algunos de los más destacados: 

  • La baraja francesa, el cine y la música 
  • La baraja francesa en las matemáticas 
  • La baraja francesa y el tarot 

Preguntas frecuentes 

¿Qué cartas hay en la baraja francesa? 

La baraja de cartas francesa dispone de 52 naipes divididos en 4 palos: picas, tréboles, corazones y diamantes. De estos 4 palos, 2 serán de color rojo y 2 de color negro. En cada palo hay un total de 13 cartas, 9 de ellas con números y 4 con letras. Los números son: 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, y las letras V (valet), D (dame), R (roi) y A (As).  

La baraja de cartas francesa, ¿tiene comodines? 

No, no los tiene. Esta es una de las grandes diferencias de esta baraja con respecto a otras. Mientras que la española y la inglesa sí tienen comodines, la francesa, no. 

¿Qué diferencias hay entre la baraja francesa y la baraja inglesa? 

El número de cartas en ambas barajas es el mismo, 52, de ahí que para muchos sea casi igual hablar de una baraja francesa que de una inglesa. La única diferencia que hay entre ambas barajas tiene que ver con las letras que vemos en ellas. Mientras que, en la baraja inglesa, vemos las iniciales K, Q, J en la baraja francesa vemos R (roi), D (dame) y V (valet) para las 3 figuras: rey, reina y sota.  

Juega con responsabilidad 

En Casino Barcelona te ofrecemos todo tipo de opciones para que disfrutes de la baraja francesa. Para ello, nada mejor que seguir los consejos de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) en materia de juego responsable. De este modo, podrás divertirte sin correr riesgos innecesarios. 

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